Los sherpas son vitales para cualquier expedición al Everest. Se trata de tibetanos que viven en Nepal y están familiarizados con la vida a gran altitud y tienen un desempeño extraordinario especialmente en las cumbres de las montañas del Himalaya. Los sherpas ofrecen grandes conocimientos en la montaña: se encargan de abrir el camino, colocan las cuerdas para escalar y transportan el material de los expedicionistas. Conocen como nadie el terreno, por tal motivo suelen ser demandados como guías para las alturas por los montañistas.

(*) Por Nicolás Marchiori

Si trazamos un paralelismo con la política, podríamos afirmar que Carlos Rovira oficia como una especie de sherpa para la dirigencia misionera, que guía las expediciones a lo más alto en la materia. Es quien marca el camino para llegar con éxito a las más altas cumbres, en donde los riesgos son muy grandes puesto que sin el sherpa te morís, te congelás, te perdés. A cada paso, el líder de Encuentro Misionero demuestra que es quien conoce el camino de la política.

Para propios y extraños, Rovira hace mucho tiempo es una referencia del sherpa misionero de la política, no sólo provincial sino también nacional, un guía que sabe transitar los caminos principalmente en momentos difíciles, de crisis, de incertidumbre, de tormentas.

“Hay problemas a veces que tienen solución pensando un escalón más arriba y es allí donde está la gente de Misiones y ese es el desafía y posibilidad de ir resolviendo el problema, a la nuestra”, expresó Rovira hace un tiempo, apelando al pensamiento de Einstein y su teoría de la relatividad. Es que dentro del paradigma vigente, en aquella época la ciencia no avanzaba. Fue así que la teoría de Einstein modificó radicalmente las antiguas representaciones de la física clásica sobre el espacio y el tiempo.

Había que pensar en otra dimensión para cambiar el paradigma. Esa es la referencia que hizo el líder del “Misionerismo”,  para poner luz sobre la resignificación de la política que da paso a un nuevo tiempo a través de “Encuentro Misionero”. Fue así que Rovira alumbró el camino para el proyecto político que lidera, se adapte a las nuevas demandas y desafíos que impone una sociedad en permanente evolución y lo condujo hacia un lugar superador.

El liderazgo de Carlos Rovira responde a la noble estirpe de quienes abrazan la política con visión integral de sociedad y ajustan su conciencia a los meridianos aleccionadores de la realidad y de la historia. En uno de sus habituales análisis de la realidad política, manifestó de manera contundente y con gran claridad: “a mi siempre me importó la sociedad, como integrante y como espacio social mayor. La vida en sociedad es uno de los mayores desafíos que tenemos todos. Hay que saber compatibilizar los ánimos de la sociedad. Me gusta observar, aprender permanentemente y les aseguro de que de todo se saca un aprendizaje, que no significa resignar nada, todo lo contrario, pero resuelve la grieta, por eso en Misiones vivimos otro clima que en la Nación.”

En una época en donde pareciera que todo se reduce a puestas en escena y contenidos en redes sociales y, se ven actitudes mezquinas y ambiciones desmedidas por espacios de poder, Carlos Rovira considera que es momento de ocupar el tiempo en otras cuestiones, acomodando otros elementos que le interesen a la sociedad y que le resuelvan los problemas presentes y futuros. Por eso convoca a todos al gran Encuentro Misionero”, sin distinciones. No importa de donde vienen, sino hacia dónde quieren ir. El norte siempre es seguir trabajando, dando lo mejor de cada uno, para hacer grande a Misiones.

Rovira también se erige como guía espiritual, resistente a todas las tempestades que impone la montaña, las altas cumbres. Con su vasta experiencia dio sobradas muestras de capacidad para superar todos los desafíos y vicisitudes de la historia. Demostró que cuanto más difícil es la situación, más energía irradia. Lo difícil le parece fácil y lo fácil aburre.

En la actualidad, el sherpa misionero es un faro de referencia para una nueva generación de jóvenes dirigentes que ven en su excelsa figura el camino a seguir. Sin la extraordinaria visión estratégica y prospectiva de Rovira, no hubiese sido posible que una Provincia pobre como Misiones en términos de recursos, si tenemos en cuenta que no posee ni gas, ni petróleo, ni oro, ni litio, sea modelo para el país en materia de educación, de salud, de cuidado del ambiente.

No estamos hablando de un liderazgo providencial, mesiánico. Rovira representa todo lo contrario: “es un guía colectivo con un profundo grado de generosidad”.

Por obra de su líder, esta nueva etapa evolutiva del proyecto misionerista” logra cada día más adeptos, son cada vez más los ciudadanos de diferentes sectores de la sociedad que quieren participar y ser parte para brindar su aporte y contribuir a una sociedad mejor, a un pueblo feliz.

 (*) Abogado. Diplomado en Manejo de Crisis y en Análisis de Procesos Electorales. Especializado en Comunicación de Gobierno y Electoral. Becario de la Fundación Konrad Adenauer (Alemania) y del Centro de Análisis y Entrenamiento Político (Colombia).

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