La Casa Rosada llegó al límite del poroteo y tuvo que retroceder. Patricia Bullrich reunió a los aliados parlamentarios del oficialismo y aceptó retirar el capítulo sobre extranjerización de tierras para evitar un traspié en el Senado e intentar rescatar el resto del proyecto.

El gobierno nacional tuvo que dar el brazo a torcer y sacó el capítulo de su llamada “Ley de inviolabilidad de la propiedad privada” en el que ampliaba el porcentaje de tierras que podían ser compradas por capitales extranjeros. El oficialismo hizo esta concesión a sus aliados parlamentarios para asegurar que se lleve adelante la sesión de este jueves. Las negociaciones fueron encabezadas por Patricia Bullrich en estas últimas horas porque no llegaban a conseguir los 37 votos necesarios para tratar el proyecto.

El retroceso busca evitar que el rechazo al capítulo sobre extranjerización termine haciendo caer toda la iniciativa. Con ese punto fuera del proyecto, el oficialismo intentará sostener el tratamiento del resto de la reforma, aunque el resultado de la sesión todavía permanece abierto.

-Los gobernadores cambiaron el escenario
El oficialismo comenzó a perder apoyos en las últimas horas, cuando varios gobernadores decidieron despegarse del proyecto ante la fuerte presión social.
El primero en fijar posición fue el neuquino Rolando Figueroa, quien rechazó cualquier modificación que facilite la extranjerización de la tierra. Su postura tuvo un impacto directo en el voto de la senadora Julieta Corroza, que hasta ese momento era contabilizada entre los positivos.
También el misionero Hugo Passalacqua expresó su rechazo a cualquier reforma que flexibilice la compra de tierras por parte de extranjeros.
LO QUE AMAMOS NO SE VENDE
Misiones siempre va a defender su territorio y el derecho de las provincias a proteger sus recursos estratégicos.
Nuestra posición es clara: no acompañaremos ninguna iniciativa que facilite la extranjerización de nuestras tierras. Defender la tierra es… pic.twitter.com/SGVhEJoEGF
— Hugo Passalacqua (@passalacquaok) August 5, 2026
-El poroteo dejó al oficialismo sin los votos
El conteo de apoyos siguió deteriorándose durante este miércoles. Los radicales Flavio Fama y Daniel Kroneberger, confirmaron que votarían en contra del capítulo sobre extranjerización de tierras. A ellos se sumaron, la salteña Flavia Royón y el santacruceño José María Carambia, dos legisladores que el oficialismo esperaba contar entre sus aliados.
Con ese escenario, el gobierno perdió la mayoría que necesitaba para aprobar el capítulo más cuestionado de la reforma. Además, empezó a detectar otro problema: varios senadores que estaban dispuestos a acompañar el resto de la ley ya no querían quedar asociados a un proyecto que había acumulado rechazo entre gobernadores y distintos bloques de la oposición.

-Bullrich encabezó una negociación para evitar un peor resultado
Frente a ese escenario, Bullrich convocó a una reunión con representantes de los bloques dialoguistas para intentar encontrar una salida. Para entonces, el oficialismo ya asumía que no tenía los votos para sostener el capítulo sobre extranjerización de tierras.

La negociación terminó con una decisión que hasta pocas horas antes el gobierno buscaba evitar: retirar ese capítulo del proyecto para intentar que el Senado avance con el resto de la iniciativa durante la sesión prevista para este jueves.

-Dura derrota del Gobierno
La marcha atrás evitó un traspié en la votación del capítulo sobre extranjerización, pero dejó en evidencia las dificultades del oficialismo para sostener los acuerdos que había construido en la Cámara Alta.
Ahora la incógnita es si esa concesión alcanza para reunir los votos necesarios a fin de aprobar el resto del proyecto o, si el quiebre de los acuerdos también pone en riesgo los demás capítulos de la iniciativa
“En Misiones, cuando hablamos de tierra, también hablamos de familias.”
Nuestra realidad es distinta. La tierra es trabajo, arraigo y producción. Por eso las leyes deben responder a esa realidad y proteger el futuro de quienes viven y producen en nuestra provincia. pic.twitter.com/5vCXFFfjFW— Oscar Herrera Ahuad (@herrerayflia) August 5, 2026
-Goerling y Hartfield defendieron el controvertido Capítulo durante semanas en Misiones
El Capítulo III de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, ante la falta de votos en el Senado, producto del rechazo de varios gobernadores, entre ellos Hugo Passalacqua, quedó sin sustento legislativo.
A pesar de la oposición generalizada de la sociedad a dicho Capítulo, tanto el senador Martín Goerling (PRO), como y el diputado Diego Hartfield (LLA), realizaron una marcada defensa del mismo, durante el último mes. Hasta el momento, ninguno explicó públicamente su posición frente a la marcha atrás del oficialismo.

La marcha atrás se produjo después del rechazo expresado por gobernadores de distintas provincias. Passalacqua, cuestionó cualquier modificación que pudiera facilitar la extranjerización de tierras y advirtió sobre el impacto que la propuesta podía tener en una provincia fronteriza, con pequeñas propiedades rurales y recursos naturales estratégicos.

También se manifestaron en contra, la mayoría de los legisladores nacionales por Misiones, organizaciones productivas, sectores de la Iglesia y entidades vinculadas con la actividad rural. Esa resistencia fue ampliándose hasta afectar la posibilidad del gobierno de reunir los apoyos necesarios para aprobar el proyecto cuyos artículos modificaban el régimen de adquisición de tierras rurales.
Goerling y Hartfield se ubicaron entre los principales defensores del proyecto dentro de la Provincia. Ambos dirigentes respaldaron el contenido de la iniciativa y rechazaron las interpretaciones que advertían sobre una posible flexibilización para la compra de tierras rurales por parte de capitales extranjeros.

-La posición de Misiones ganó peso en el Senado
El rechazo encabezado por Passalacqua se convirtió en uno de los factores políticos que condicionaron el avance del proyecto. La postura del gobernador fue acompañada por representantes de la Provincia en el Congreso y se sumó a las objeciones formuladas desde Tucumán, Neuquén y otras provincias.
La discusión adquirió especial relevancia por las características territoriales de Misiones, ya que comparte fronteras internacionales en la mayor parte de su perímetro y posee una estructura agraria conformada principalmente por pequeñas y medianas chacras.
En ese contexto, el gobierno provincial planteó que la llegada de inversiones debía promoverse sin debilitar los controles sobre la propiedad de la tierra, la protección ambiental y la soberanía sobre recursos considerados estratégicos.
