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En medio de la represión desatada contra una protesta masiva, y después de verse obligado a retirar el corazón de la “Ley de inviolabilidad de la propiedad privada”, el oficialismo también tuvo que ceder la reforma a la Ley de manejo del fuego para poder votar la media sanción de su recortada iniciativa. Se proyecta hacia el futuro el repudio generalizado a su espíritu antinacional.

En medio de la represión desatada contra una protesta masiva, y después de verse obligado a retirar el corazón de la “Ley de inviolabilidad de la propiedad privada”, por la exitosa resistencia social a la extranjerización de la tierra, el Gobierno también tuvo que ceder la reforma a la Ley de manejo del fuego para poder votar la media sanción de su recortada iniciativa.

Con una mayoría debilitada, el oficialismo aprobó con 37 votos positivos y 33 en contra la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada pero perdió otro capítulo clave: las modificaciones a la Ley de Manejo del Fuego. Se trata de la segunda derrota consecutiva que acumula Patricia Bullrich. Sin el capítulo de extranjerización de la tierra, el corazón del proyecto, la jefa de la bancada libertaria sesionó con el único objetivo de aprobar un texto desmembrado que le permitiera ocultar el fracaso que cosechó el día anterior.

El gobierno quedó herido y perdió aliados por la presión política y social que creció durante las últimas dos semanas para impedir la extranjerización de la tierra. El peronismo recibió el dictamen apenas una hora antes del inicio de la sesión y pidió que el texto volviera a comisión. El rechazo a la moción de José Mayans, con 38 votos en contra y solo 31 a favor, anticipó que el oficialismo se llevaría lo que fue a buscar. Mientras tanto, en las inmediaciones del Congreso, una multitud resistió el agua y los gases de la Policía, cantando contra la entrega del país que promueve Milei. Nuevamente, una fotógrafa fue herida durante la cobertura.

Sin necesidad de reunir quórum, Patricia Bullrich logró reanudar la sesión que pasó a cuarto intermedio el último 19 de julio, el día después de que los jugadores de la Selección desplegaron la bandera que reivindicó la soberanía de Malvinas, un hecho anticolonial sin precedentes que dio la vuelta al mundo y quebró los apoyos del oficialismo.

 

Del “grupo de los 44” que Bullrich supo ostentar, al cierre de esta edición solo le quedaban unos 38 aliados. Además de los 21 libertarios, la jefa de la bancada contaba con el respaldo del PRO y la mayor parte del radicalismo y algunos bloques provinciales.

Si bien el número le alcanzó para avanzar con la ley, la merma refleja el desgaste al que el oficialismo se expuso con una iniciativa que llegó cinco veces al recinto y se fue desarmando en el camino. Antes de tener que retirar los capítulos de extranjerización de la tierra y el de manejo del fuego, la ley ya había perdido por presión de la Iglesia el artículo que se metía con el Registro Nacional de Barrios Populares.

El texto, con nuevas desregulaciones a la Ley de Manejo del Fuego (finalmente desechadas), la restricción a las capacidades del Estado para realizar expropiaciones y la habilitación de los desalojos exprés, llegó a manos de la oposición una hora antes de que comenzara la sesión. La cartera de Seguridad ayudó a su antigua ministra a concentrar la atención pública en una represión incesante que se mantuvo en pie toda la tarde, con un operativo desproporcionado y fuera de control.

Cerca de las nueve de la noche, la senadora Di Tullio advirtió que una fotógrafa había sido trasladada al Hospital Argerich gravemente herida. Hacemos una sesión en medio de un desastre en la calle. Lo que está haciendo el gobierno es enojarse con el pueblo porque el pueblo le torció la mano y tuvo que sacar el capítulo de extranjerización de la tierra”, denunció.

El conflicto diplomático con Brasil también se coló en el inicio de la sesión vía cuestiones de privilegio. Mayans repudió los dichos de Milei sobre Lula y Bullrich salió a cruzarlo. “Nuestro bloque no comparte las declaraciones del presidente y pide disculpas al presidente de Brasil”, dijo el titular del interbloque peronista. Por su parte, Bullrich justificó a Milei. Queremos que se separe la política de las relaciones institucionales estratégicas que Argentina y Brasil han mantenido siempre”, dijo, sin reconocer la gravedad de los ataques del presidente libertario a su par regional.

-El despojo

La ley bautizada como Inviolabilidad de la Propiedad Privada posibilita la aceleración de los desalojos. Si bien el senador Agustín Coto, miembro informante, dijo que era para recuperar “propiedades usurpadas”, lo cierto es que la normativa pondrá en riesgo a millones de inquilinos.

El texto habilita que cualquier persona que invoque un derecho o un interés legítimo sobre un inmueble pueda solicitar la restitución inmediata de la propiedad. Si el juez considera que el planteo reúne elementos suficientes en una evaluación preliminar, podrá ordenar la entrega del inmueble sin esperar la sentencia definitiva del proceso.

-Sorpresas en la Ley de Manejo del Fuego

Los cambios sobre la marcha en este capítulo fueron otros de los argumentos que usó la oposición para que el texto volviera a comisión y para que ese capítulo cayera. Con el peronismo en 36 votos el oficialismo prefirió retirar el capítulo para ocultar el nuevo traspie legislativo. El encargado de anunciar la quita del capitulo 4 fue el senador Agustin Coto miembro informante.

De Pedro fue clave en la rosca parlamentaria que posibilitó la caída del capítulo de extranjerización de la tierra. Primero, con una jornada multisectorial que hizo que la ley se sacara del temario de la sesión del 4 de junio; luego, convenciendo a senadores y gobernadores.

-Expropiaciones

La ley que girará a Diputados endurece las condiciones para que el Estado pueda expropiar bienes privados. Restringe el alcance del concepto de “utilidad pública”, eleva el umbral para justificar una expropiación y fortalece la posición de los propietarios frente a cualquier intento estatal de recuperar inmuebles por razones de interés general. El Estado deberá indemnizar no solo el valor de la propiedad, sino también lo que el propietario pueda inferir haber perdido como consecuencia de la expropiación.

(Fuente: P12)