El presidente de Argentina, volvió a colocar el reclamo por las Malvinas en el centro de su intervención ante la ONU, algo que nunca hizo durante su gestión y generó una respuesta del gobierno británico. UK ratificó que no negociará la soberanía “sin el consentimiento de los habitantes de las islas”, haciendo uso del principio de autodeterminación para tratar de legitimar su ocupación ilegal.

Tras el discurso de Milei ante el Debate General de la Asamblea de las Naciones Unidas, en el que volvió a reclamar por la soberanía de las Islas Malvinas, el gobierno del Reino Unido difundió un comunicado con una respuesta categórica. Londres reafirmó su posición sobre el archipiélago, colocando el principio de autodeterminación de los isleños en el centro de su postura.
La potencia colonialista afirmó que “no tiene dudas sobre su soberanía sobre las Islas Malvinas y las Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur y, las áreas marítimas circundantes de ambos territorios”. Además, sostuvo que los habitantes de las islas tienen derecho a “determinar su estatus político y perseguir libremente su desarrollo económico, social y cultural como cualquier otro pueblo”. De esta manera, Londres rechazó el planteo argentino de avanzar en una negociación sobre la soberanía, negándose a cumplir con las resoluciones de la ONU que lo obligan a sentarse a tratar el tema.

En su comunicado, el Reino Unido también defendió la explotación de recursos naturales en las islas. Según sostuvo, “el desarrollo de los recursos de hidrocarburos de las Islas Malvinas es una empresa comercial legítima”, regulada por la legislación del gobierno del lugar y, según su posición, en conformidad con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
En ese sentido, Londres afirmó que la legislación argentina no se aplica a las Islas Malvinas y calificó como “totalmente inaceptable” cualquier intento de ejercer jurisdicción sobre las empresas internacionales vinculadas con la explotación de hidrocarburos. También cuestionó los esfuerzos argentinos destinados a “obstruir y acosar” a esas compañías y sostuvo que esas acciones “no tienen justificación alguna en el derecho internacional”.
El comunicado británico también incluyó una crítica directa a la posición argentina sobre la autodeterminación. “La Argentina continúa negando que este derecho humano fundamental se aplique al pueblo de las Islas Malvinas”, señaló el Reino Unido, que consideró que esa postura es incompatible con los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas y con “el comportamiento esperado de una democracia”.

-Qué dijo Milei ante la ONU
Durante su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, Milei volvió a colocar el reclamo por Malvinas en el centro de su intervención, algo que nunca hizo durante su gestión.
“Malvinas es para nosotros una causa nacional”, dijo, afirmación que en su primer discurso ante ese organismo no había mencionado y en el segundo, apenas lo había incluido en una oración.
El libertario cuestionó a la ONU por su incapacidad para hacer cumplir las resoluciones que instan a negociar la cuestión de la soberanía. “¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario?”, planteó, antes de afirmar que la organización actualmente “solo sirve para alimentar una casta de parásitos”, aseveró. “La Argentina no se va a sentar a esperar a que la ONU y la comunidad internacional estén a la altura de su propio mandato. Va a tomar cartas en el asunto”, sostuvo.

-El comunicado del Reino Unido
“RESPUESTA DEL REINO UNIDO A LA DECLARACIÓN ARGENTINA EN LA ASAMBLEA GENERAL
El 23 de septiembre, durante el punto ocho del temario del octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General, el Presidente de la Argentina hizo referencia a la soberanía del Reino Unido sobre las Islas Malvinas y las Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur, a raíz de lo cual el Reino Unido desea dejar constancia de la siguiente declaración en el registro oficial de las actuaciones:
El Reino Unido no tiene dudas sobre su soberanía sobre las Islas Malvinas y las Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur, y las áreas marítimas circundantes de ambos territorios. El Reino Unido es firme en su apoyo al derecho a la autodeterminación de los habitantes de las Islas Malvinas. Este derecho está descripto en la Carta de las Naciones Unidas y consagrado en el Artículo 1 de los dos Pactos de las Naciones Unidas sobre derechos humanos. Los habitantes de las Islas Malvinas tienen tanto derecho a determinar su estatus político y perseguir libremente su desarrollo económico, social y cultural como cualquier otro pueblo.

La Argentina se refiere habitualmente a resoluciones de las Naciones Unidas y a declaraciones diplomáticas regionales para solicitar negociaciones de soberanía sobre las Islas Malvinas. Sin embargo, estas no modifican ni diluyen la obligación de las naciones de respetar el derecho vinculante de la autodeterminación.
La relación del Reino Unido con las Islas Malvinas, y con todos sus Territorios de Ultramar, es una relación moderna basada en la asociación, los valores compartidos y el derecho del pueblo de cada territorio a determinar su propio futuro. La Argentina continúa negando que este derecho humano fundamental se aplique al pueblo de las Islas Malvinas, y busca activamente oportunidades en foros internacionales para hacer valer su reclamo de soberanía. Este comportamiento es totalmente incompatible con los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas y no es el comportamiento que esperamos de una democracia.
En 2013, los habitantes de las Islas Malvinas celebraron un referéndum sobre el futuro de las Islas Malvinas. El resultado del referéndum fue que, con una participación del 92%, el 99,8% votó a favor de mantener el estatus actual de las Islas como territorio autónomo del Reino Unido. El referéndum fue supervisado por observadores independientes de Canadá, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Uruguay, Chile y Brasil.

Por lo tanto, los isleños han dejado claro su abrumador deseo de que las Islas Malvinas sigan siendo un Territorio de Ultramar del Reino Unido. No puede haber diálogo sobre soberanía a menos que los habitantes de las Islas Malvinas así lo deseen.
El Gobierno del Reino Unido apoya de forma constante el derecho de los habitantes de las Islas Malvinas a desarrollar sus recursos naturales. Esto forma parte integral de su derecho a la autodeterminación. El desarrollo de los recursos de hidrocarburos de las Islas Malvinas es una empresa comercial legítima regulada por la legislación del Gobierno de las Islas Malvinas, en estricta conformidad con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. La ley nacional argentina no se aplica a las Islas Malvinas.

La Resolución 2065 de la Asamblea General de las Naciones Unidas no prohíbe el desarrollo económico ni desplaza el derecho a la autodeterminación de los isleños. Del mismo modo, la Resolución 31/49 no limita ni elimina los derechos de los isleños a determinar libremente su estatus político y perseguir libremente su desarrollo económico, social y cultural.
Los continuos esfuerzos por obstruir y acosar a las empresas internacionales involucradas en los hidrocarburos de las Islas Malvinas, y de hecho en otras industrias de las Islas Malvinas, son un intento totalmente inaceptable de ejercer jurisdicción extraterritorial y no tienen justificación alguna en el derecho internacional. Además, constituyen un obstáculo para el comercio global y son incompatibles con el libre comercio”.
(Resumen: P12)
The United Kingdom has no doubt about its sovereignty over the Falkland Islands.
Our statement in response to the Argentine General Assembly Statement regarding the Falklands: pic.twitter.com/eWw8aS2MDI
— UK at the UN 🇬🇧🇺🇳 (@UKUN_NewYork) September 23, 2026
