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Datos oficiales muestran una fuerte caída del entramado empresarial y del empleo registrado desde fines de 2023, con especial impacto en la construcción y en las firmas más jóvenes.

Un informe de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo advierte que, desde el inicio del actual ciclo económico, la Argentina atraviesa una marcada retracción en la cantidad de empresas en actividad, acompañada por una reducción del empleo formal y un deterioro sostenido del tejido productivo.

El reporte señala que el retroceso golpeó con particular dureza al sector de la construcción, uno de los más sensibles a la caída de la obra pública y a la contracción de la inversión, y que la baja también se reflejó en el número de trabajadores registrados.

De acuerdo con los datos oficiales, solo en noviembre pasado el cierre neto de empresas fue de 892. Con ese resultado, la pérdida acumulada en los primeros once meses de 2025 alcanza a 9.722 empleadores menos dentro del sistema de riesgos del trabajo.

La comparación interanual profundiza el cuadro. En noviembre de 2023 el sistema contabilizaba 512.357 empleadores y 9.857.173 trabajadores registrados. Dos años más tarde, en noviembre de 2025, las cifras descendieron a 490.419 empresas y 9.566.571 trabajadores.

Esto implica que en apenas 24 meses se produjo una caída neta —entre altas y bajas— de 21.938 empleadores. En el mismo período, el total de trabajadores registrados se redujo en 290.602 personas, reflejando el impacto directo sobre el mercado laboral formal.

El informe detalla que, tras cerrar 2023 con más de 512 mil empresas, comenzó una caída persistente del número de empleadores durante buena parte de 2024. Ese retroceso coincidió con la fuerte devaluación inicial y el programa de ajuste fiscal y recorte del gasto público, medidas que afectaron especialmente a la construcción y a la actividad vinculada al Estado.

Si bien hacia fines de 2024 se observó una desaceleración en el ritmo de la caída, el número de firmas continuó en descenso y en diciembre de ese año el total ya se ubicaba en 499.682.

Entre las conclusiones del reporte también se destaca la fragilidad del entramado productivo: una proporción significativa de las empresas que ingresan al mercado no logra sostenerse en el tiempo. Durante los últimos cuatro trimestres analizados —del tercer trimestre de 2024 al segundo de 2025— el 34% de los cierres correspondió a firmas con menos de tres años de antigüedad.

El cuadro general describe así un escenario de contracción prolongada, con menor cantidad de empresas, menos empleo formal y un recambio empresarial insuficiente para compensar las bajas, lo que evidencia las dificultades del sector productivo para sostenerse en el actual contexto económico.

(Resumen: NA)

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