Moody’s Argentina, rama local de la firma global Moody’s, agencia de calificación crediticia que evalúa la capacidad de pago de gobiernos, empresas e instituciones financieras, ratificó el concepto sobre Misiones y confirmó su perfil como uno de los distritos subnacionales más sólidos del país en un contexto macroeconómico todavía frágil para la República.

La entidad afirmó tanto las calificaciones de emisor en moneda local como en moneda extranjera de largo plazo en BB+.ar, con perspectiva estable, lo que implica que no se esperan cambios significativos en los fundamentos financieros de la Provincia en el corto y mediano plazo.
La decisión fue comunicada el 15 de diciembre de 2025 y también alcanzó a los compromisos de corto plazo, que permanecen en ML B.ar, así como a los títulos de deuda por 1.015,1 millones de pesos con vencimiento en 2031, que conservaron la misma nota. En la jerarquía de las calificaciones subnacionales argentinas, BB+.ar ubica a Misiones dentro del grupo de jurisdicciones con riesgo crediticio moderado y adecuada capacidad de pago, aún dentro de un país con elevada volatilidad macroeconómica.

“Misiones en los últimos 22 años ha expuesto una conducta fiscal responsable, de no gastar mas de lo que se recauda, y a pesar de este contexto económico difícil que transita el país, el informe de Moody’s vuelve a ratificar que la provincia sigue siendo ordenada, sólida, con bajo riesgo ante posibles futuras devaluaciones de la moneda, y también con bajos montos de deudas asumidas solamente para financiar obras y para no comprometer en forma irresponsable el futuro de los misioneros”, destacó el ministro de Hacienda, Adolfo Safrán.

-Un perfil fiscal robusto dentro de un país frágil
El informe de Moody’s destaca que el perfil crediticio de Misiones se construye sobre una combinación clave: márgenes operativos sólidos, bajo nivel de endeudamiento y una muy reducida exposición al riesgo cambiario. Misiones presenta una de las estructuras de deuda más prudentes del mapa subnacional argentino, con un peso acotado de pasivos en moneda extranjera, lo que la protege frente a saltos en el tipo de cambio, una de las principales fuentes de estrés fiscal en el país.
Este punto es central en momentos en que la Argentina atraviesa un proceso de reordenamiento macroeconómico con fuerte ajuste fiscal, inestabilidad monetaria y aún alta sensibilidad cambiaria, Moody’s subraya que Misiones no está expuesta a shocks cambiarios por su estructura de deuda, algo que pocas provincias pueden exhibir.

Al mismo tiempo, la calificadora reconoce que Misiones, como todas las jurisdicciones subnacionales, opera dentro de un ambiente macroeconómico débil, condicionado por la alta inflación heredada, la escasez de reservas y la incertidumbre política que caracterizaron a los últimos años. Sin embargo, a partir de 2024 se produjeron cambios estructurales que comenzaron a modificar ese escenario, y el escenario base de Moody’s prevé una normalización gradual de las variables macroeconómicas hacia adelante.
De cara al futuro, la agencia proyecta que, a medida que se consolide la desaceleración inflacionaria y la recuperación de la actividad, tanto los ingresos como los gastos provinciales se irán recomponiendo en términos reales, lo que implicará una compresión gradual de los resultados fiscales.

Es decir, la fuerte mejora de ingresos que se produjo en los últimos ejercicios por efecto inflacionario tenderá a moderarse, al mismo tiempo que los gastos comenzarán a recuperar poder adquisitivo. Aun así, Moody’s considera que Misiones parte desde una posición sólida, con márgenes operativos suficientemente amplios para absorber esa transición sin comprometer su solvencia.
El principal desafío que identifica Moody’s para Misiones es estructural y no financiero: su reducida base de ingresos propios y su alta dependencia de los recursos que provienen del Gobierno Nacional.
Este patrón es común a la mayoría de las provincias argentinas, pero en el caso de Misiones sigue siendo una restricción clave para mejorar la calificación. Una mayor autonomía fiscal, con más recaudación propia en relación con el total de ingresos, es el principal factor que podría impulsar una mejora futura de la nota crediticia.
(Con información de Economis)
